miércoles, 26 de enero de 2011

HISTORIAS EN UN SIMCA 1000.


CON UN PAN BAJO EL BRAZO.
- ¿Sra. Roque? Pase por favor, enseguida la enfermera le dará sus resultados.-

- Sí, perfecto, ¿por aquí?-

- Sí en la primera puerta.-

- Muchas gracias. Buenos días, ¿para recoger unos resultados médicos?-

- Buenos días, ¿la Sra. Roque?-

- Exacto, esa soy yo.-

- Muy bien aquí tiene su sobre. La empresa ya recibe el comunicado general de aptitud de todos sus empleados. Este informe es exclusivamente para usted. Revíselo concienzudamente, los doctores le habrán indicado cómo proceder en base a sus resultados.-

- ¿Pero, hay algo extraño, algún problema?-

- No, tranquila, no suele pasar nada, es un control rutinario que su empresa está obligada a realizar cada año, pero debe revisar su analítica, en el caso de que algún valor esté alterado, y sólo si ese caso se da, tendrá indicado qué hacer al respecto. ¿De acuerdo?, lo más habitual es que su informe no contenga comentario alguno, así que no se preocupe y tan sólo mírelo al completo.-

- Si claro lo haré en cuanto llegue a casa, me están esperando en el trabajo y debo reemplazar a mi compañera. Muchas gracias por todo.-

- De nada y que tenga un buen día.-

- Gracias, igualmente.-

Silvia dejó su informe en el asiento del copiloto y rezó para que su coche un viejo simca 1000 arrancará a la primera. Nadie entendía, ni siquiera ella porque seguía conduciendo esa antigualla. El mismo pensamiento la atormentaba siempre que precisaba rapidez y urgencia: - tengo que cambiar de coche.- Idea que se desvanecía cada vez que lograba salvar el pellejo y salir con apuros de cada contratiempo automovilístico.

- Andrea ya estoy aquí, vamos marcharte, ¿qué haces todavía con el uniforme?-

- Hola Silvia, ya has llegado. No quería dejar esto solo, por eso me lo he tomado con tranquilidad. ¿Qué tal te ha ido la consulta?-

- Bien, sólo he recogido los informes, ni siquiera los he podido ojear.-

- ¿Necesitas que me quede más tiempo?-

- No guapa, muchas gracias, vamos vete ya. Estoy lista para cubrir el puesto.-

- Entonces me marcho, hasta luego, que te sea leve, chao.-
- Sí, lo será, seguro, hasta luego.-

La jornada en la tienda de ropa se desarrolló sin ningún altercado. Otro martes más sin pena ni gloria que finalizaba. Silvia deseaba llegar a casa. Al subir al coche y ver el sobre recordó que aún tenía pendiente el dichoso informe. Aprovechando la espera por la cola de tráfico y la sucesión de varios semáforos en rojo, pudo abrirlo y examinar el contenido por encima, pero algo le llamó la atención.

- Hasta ahora todo normal, un asterisco en negrita, algo pasa. A ver que lea con atención: “Los índices resultantes inducen a un posible embarazo, debe contactar con su médico habitual y realizar de nuevo otra analítica, le recordamos que todo el proceso debe ser seguido por los especialistas asignados por la Seguridad Social.” ¿Embarazada?, ¿cómo que embarazada? ¿Es una broma, no? No puede ser... Puede ser, pero no debería ser, por favor, por favor, embarazada no, no es el momento. Dios mío, ¿qué voy a hacer?-

Su mente se nubla y decide centrarse en la conducción. Tira los papeles al asiento y avanza preocupada y nerviosa. Una vez en casa relee todo el informe contacta con su amiga enfermera le consulta el dichoso índice, sin decirle que es suyo y la respuesta de su amiga es contundente.

- Silvia alguien que presente esos valores es que está embarazada, sin duda. ¿Por qué lo preguntas?, ¿son tuyos, estás embarazada?-

- No, no, tan sólo era una pregunta. Estoy leyendo una novela y aparece este dato y no me quedaba claro, aunque por el contexto me lo imaginaba quería asegurarme.-

- ¿Y me llamas a las 22.00 h para resolver una duda literaria? Silvia que no cuela, vaya excusa chapucera te has buscado. ¿Silvia qué pasa? Vamos puedes contármelo. ¿Eres tú, verdad?-

Silvia se derrumba, la voz resquebrajada ahogándose en llanto la delata.

- Eso creo, no lo sé seguro, Dios quiera que no sea así, y que se trate tan sólo de un error. ¿Claudia qué voy a hacer, madre mía cómo salgo de esta?-

- Silvia, escúchate, ¿cómo imploras a Dios? Se supone que esto es un milagro, una bendición, ¿cómo le pides que deshaga la vida que ha creado, que has creado tú y el padre? Si vieras los casos que vienen a la clínica, la cantidad de parejas que desean lo que hoy tú tienes.-

- Claudia, por favor no me reproches. No veo nada con claridad y en estos momentos lo que menos necesito es esto.-

- Silvia, cariño, perdóname, de verdad he sido un desastre. Cielo tranquila, sé que lo ves todo negro. Nunca has sido una insensata, e imagino que si estás apurada tus motivos tendrás. Pero, nena no te sientas sola en esto, ¿vale? Déjame intentarlo de nuevo, dame otra oportunidad para demostrarte que puedes contar conmigo.-

- Gracias, Claudia, siento lo dicho, me he precipitado y seguro que luego me arrepentiré, no me lo tomes en cuenta. Claudia tú no conoces mi situación y francamente ha llegado cuándo menos lo esperaba y no es el mejor momento. Aunque eso poco importe, si como dice este informe, estoy embarazada.-

- Bueno Silvia, lo mejor es que mañana te pases a primera hora por la clínica hablaré con la gine, de las tres que hay de turno prefiero que te vea la Dra. Andrada. Tranquila estás en buenas manos. Repetiremos todo, nos aseguraremos y después se verán las alternativas. Ahora intenta dormir, igual nos estamos precipitando con todo. No podemos sacar conclusiones a estas horas ni con los datos que tenemos. Olvídate, cena y descansa. Mañana comenzaremos a ver soluciones.-

- Lo intentaré, gracias por todo y perdona este asalto. Mañana nos vemos.-

- Hasta mañana y no te angusties, todo saldrá bien, ya verás.-

- Otra vez a pedir permiso en el trabajo, no puedo pedirle de nuevo el favor a Andrea y ni permitirme perder un día de comisiones e incentivo, tal y como está la cosa, el dinero es imprescindible. Que asco de situación, nunca me he afanado al dinero, y ahora lo cuento y lo recuento para intentar llegar a fin de mes. Y Carlos en Salamanca, el debe saberlo todo, pero mañana tiene una prueba importante, si falla no le renovarán y necesitamos que siga trabajando, aunque sea en Salamanca, y más si aumentamos. Mejor no diré nada hasta que esté segura. Así él podrá seguir sin presiones. Le mandaré un mensaje de apoyo, espero que no me llame esta noche, porque si me oye la voz sabrá que ocurre algo.-

Después de toda esta reflexión en voz alta, Silvia coge su móvil y comienza a teclear: “Hola cariño, ¿qué tal el día? Por aquí poca cosa. Me marcho a la cama, sólo desearte suerte, aunque sé que no la necesitas. Mañana todo irá genial y lo conseguirás. Tengo a los espíritus revueltos. Santoral y demás ánimas están invocados. Descansa y tranquilízate, todo ira genial. Besos y ya me cuentas.”

- Buenos días Silvia, vaya ¿no has dormido mucho eh?-

- Buenos días, como lo sabes, ¿eh?, mi cara me delata, ¿vedad? –

- La Dra. Andrada ya está puesta en antecedentes, no te preocupes tenemos tiempo, y yo estaré contigo en la consulta todo el tiempo.-

- Gracias Claudia, no te imaginas lo que significa. He traído los informes de la mutua por si os sirven.-

- Ah, genial, se los daremos también a la doctora. Ven pasa a la consulta y siéntate, primero charlaremos un poco.-

- Si, como digas.-

- Buenos días, ¿Silvia Roque? Soy Emma Andrada, tu ginecóloga, al menos en esta ocasión. Claudia ya me ha contado algo prefiero conocerlo de primera mano, vamos en persona.-

- Buenos días, si soy Silvia. Agradecida por su atención. Verá ayer recibí los resultados del reconocimiento médico anual, ya sabe que se suele hacer en el trabajo. Y me indicaron que era posible que estuviera embarazada, los traje por si podía serle útil.-

- Si acabo de echarles un vistazo, todo está genial, no tienes por qué preocuparte. Y sí, si esos valores son reales estarías embarazadísima. ¿Es imposible que lo estés, o hay algo que te haga desconfiar de esos resultados?-

- Verá no he sentido nada extraño, tuve mi última regla normal, puntual y como siempre. Utilizamos métodos anticonceptivos. En estas últimas ocasiones por duplicado. Llevo cuatro meses tomando la píldora por otros temas hormonales y como segundo medio de prevención el preservativo.-

- Vaya es raro que ambos hayan fallado. Tenían claro que no era el momento idóneo para ello, ¿verdad?-

- Sé que no le interesará mi vida. Pero no soy una caprichosa egoísta. Mi pareja lleva meses fuera, llevaba mucho tiempo parado, es gruista. Nos conocimos ya parado. Hace unos meses consiguió una oferta de empleo en Salamanca y yo le animé a que la cogiera. Solíamos vernos los fines de semana antes de irse. Y después fines alternos. Llevaba mucho tiempo sin pareja, de hecho había descartado esa posibilidad, tal y como está el personal. Carlos ha sido un regalo y aunque ambos somos ya mayores y no tenemos hijos, aunque nos queremos y deseamos poder tener una vida en pareja, hay que trabajar y pagar. Por eso tuvimos claro que no era el mejor momento para tener hijos. Primero por la distancia, segundo por la inestabilidad económica y tercero porque no queríamos que fuera una imposición: hay que tener un hijo porque se nos pasa el arroz. Hablamos de planearlo, de desearlo y dejar que la naturaleza siguiera su curso cuando viviéramos juntos y trabajáramos ambos para poder hacerle frente.-

- ¿Y nada de eso ha pasado, verdad? A veces es curioso, pero todo lo no planeado se impone por alguna razón, desconocida para nosotros, pero evidente para la vida. Vamos a repetir las pruebas si has venido en ayunas podemos extraerte sangre y la muestra de orina también será válida, pero para ello debes estar en ayunas.-

- Si lo estoy, no he podido pegar ojo ni probar bocado desde anoche.-

- Muy bien Silvia, no te apures. Voy a examinarte, pero primero la muestra de sangre y de orina. Y después veremos todos los resultados, las posibles alternativas y decidiremos. Pero ante todo vamos a intentar que todo sea lo más natural posible. Es una situación difícil pero buscaremos los apoyos y el lado positivo para reforzarnos.-

- Dra. Nunca he contemplado la posibilidad de abortar, nunca se me había pasado por la cabeza ni siquiera la posibilidad de ser madre. Hace mucho tiempo renuncié a ello, cuando mis amigas ya eran mamás y yo seguía sin pareja. Soy consciente de mi edad y de mi realidad, y aunque como dice Claudia es un regalo, tengo mucho miedo a fracasar, en mi trabajo las cosas están pendiendo de un hilo. Carlos hoy mismo se está sometiendo a una prueba para conseguir la renovación de su contrato, y eso conllevaría seguir alejado de mí. Que no lo consiga, lo acercaría a mí, pero si somos tres con mi trabajo sólo no podremos. Y llevar un embarazo trabajando y sola no sé si podré afrontarlo. No sé ni lo que quiero, ni que es mejor. Me siento tan confusa, tan débil, tan sola.-

- Vamos Silvia, no te pongas así. Estas lágrimas también forman parte de su revolución hormonal, cielo, claro que estás insegura y débil. Lo estarías igual aunque fueras la princesa de España. Todo este proceso te va a provocar muchas alteraciones emocionales. Por favor no te sientas culpable por ello. Te entiendo perfectamente. Simplifiquemos, no podemos controlarlo todo. Ni programarlo, así que una cosa detrás de otra.-

- No me he atrevido a decirle nada a Carlos, no quería preocuparlo, debe estar concentrado y superar su reto. ¿No sé si he hecho bien, o debería comunicárselo y variar todo? Que lío, ¿Qué debo hacer?-

- De momento, secarte las lágrimas, ir al baño para recoger tu orina y extender ese precioso brazo a Claudia para que te extraiga la sangre. Vamos poco a poco.-

- Sí, ¿dónde está el baño, por favor?-

Realizadas todas las pruebas, Silvia es citada de nuevo en unos días. Los resultados ya están claros y las alternativas expuestas. Silvia va en su simca 1000 pensando cómo decírselo a Carlos. Cuando recibe una llamada de él.

- Guapa lo he conseguido, cariño sigo trabajando, acaban de darme la buena noticia. ¿Silvia, me oyes, estás ahí?-

- Sí, sí, que bien, lo sabía, me alegro mucho por ti. Genial...-

- Silvia, te tiembla la voz, ¿qué pasa? Te noto rara. ¿Estás llorando?-

- No, bueno sí, es evidente, pero no pasa nada. Estoy muy contenta por ti.-

- Yo casi también lo hago, me he emocionado mucho. No te preocupes por la distancia, buscaremos tiempo para nosotros, ya verás.-

- Precisamente no es eso lo que más me preocupa ahora, seguro que sí, que habrá tiempo para ello. Carlos voy conduciendo y no puedo seguir hablando.-

- Cariño, no te preocupes, esta noche te llamo y te cuento con más detalle, ¿vale? Un beso, te quiero mucho. Ve con cuidado en ese simca. Te llamo luego.-

- Sí lo haré, vale esta noche seguimos. Besos.-

Silvia conecta su limpiaparabrisas, cree que retirará la lluvia de su vista. Pero fuera de su coche el sol brilla y no cae ni una gota. Sólo en su escenario la vida se ha tornado gris, sólo ese coche conoce todas sus conjeturas, sus dudas, frustraciones y miedos. De camino a casa ensaya cómo decírselo a Carlos, sabe que de esta noche no pasa. Le habla al coche como si fuera un espectador, como cuando preparaba sus exámenes de derecho. Tal vez por eso no se ha desprendido de él, heredado de su madre, ha pasado media vida a su lado.

- Carlos no me interrumpas, por favor, tengo algo que decirte y si no lo hago de tirón no podré. Antes de que digas o pienses nada, ten muy presente que te quiero, que sólo deseo tu bien y que no pretendo con esto ni con nada ser una carga para ti u obligarte a algo. Conocerte fue un regalo y poder disfrutar de nuestro amor una bendición. Siempre hemos sido consecuentes y hemos sabido adaptarnos a las situaciones que la vida nos ha ido presentando. Estando tú en Salamanca y yo en Alicante pocos milagros podíamos hacer, y ambos sabemos lo importante y necesario, que es, por desgracia, el trabajo. Sé que debes seguir en Salamanca y yo aquí, pero no sé si podré sola. No sé si las fuerzas me asistirán, y a Dios le pido que me ayude en esta nueva etapa, porque trabajar embarazada y sola no es fácil. No es el mejor momento, no ha sido buscado, fallaron los dos métodos. Se ha empeñado en llegar a la vida sin contar con nadie. Estoy muerta de miedo, pero sé que no puedo acabar con esto. Ojala estuvieras aquí y pudiera decírtelo en persona, ojala estuviéramos juntos desde el principio, llevo unos días de incertidumbre horribles. No te pido nada, tan sólo te hago partícipe de parte de tu nuevo futuro. ¿Carlos que voy a hacer? Esto va a ser duro, ojala estuvieras conmigo, necesito tanto un abrazo.-

Silvia se seca las lágrimas, ha llegado a su destino, estos minutos de conducción le han ayudado a preparar su exposición, coge su bolso, el móvil y al acercárselo a la cara escucha:

- Silvia, cariño. No temas, no estás sola en esto. Tendremos ese hijo, tú, si eres una bendición. Tu llegada a mi vida ha sido un milagro. Trabajaremos y lo haremos felices porque es muy grande e importante nuestra motivación, una personilla sonriéndonos y mirándonos totalmente dependiente de nosotros. Me encantaría estar ahí, pero amor mío, escucha mi voz, porque con ella, pretendo abrazarte, consolarte y llenarte de ánimo y valor. Juntos podremos. Somos un equipo feliz de aumentar su plantilla con sabia nueva. ¿Silvia me oyes?-

- Sí, ¿pero qué haces aquí? No he oído tu llamada, ¿y cómo lo sabes todo?-

- Creo que no colgamos ninguno de los dos, en la llamada anterior, confiamos en que el otro lo haría. Tu coche me lo ha confesado, ese simca que tanto detesto, mira por donde me da la mejor noticia de mi vida.-

- ¿Me has oído ensayar cómo te lo contaría?-

- Todo, te iba a avisar, pero he sido obediente debía escucharte con atención, era tu tiempo. Llegaré lo antes posible, y planificaremos nuestra agenda ginecológica, te acompañaré siempre que pueda. Pediré todos los permisos que me sean posibles. Nos tocará estar días separados, pero serán los menos posibles. Cariño todo saldrá bien, somos unos supervivientes. No llores guapa, mírame, te estoy sonriendo, como siempre cuando vienes a mí angustiada. Te encanta que te sonría, bromeé y te abrace. Pues ahora lo mismo, y sé que estás sonriendo mientras te mocas.-

- Que bien me conoces, que asco, adivinas hasta cuando necesito sonarme. Vamos corta ya que esta conversación nos va a costar la torta un pan. Carlos muchas gracias, te quiero y siento agobiarme tanto. Ahora centrémonos en nuestros retos y a superarlos juntos.-

- Eso es preciosa, así me gusta oírte. Un beso enorme mamá, te dejo que por aquí me reclaman. Hasta luego corazón.-

- Sí vete, ya hablaremos. Cuídate y concéntrate en tu trabajo. Besos.-

Silvia y Carlos tuvieron a Jana, una preciosa niña. Los primeros meses fueron muy duros, pero Carlos puedo acogerse a un permiso especial por paternidad y distancia, más tarde consiguió que lo trasladaran a otra obra mucho más cerca de Alicante. Actualmente viven juntos comparten todas las tareas y responsabilidades y disfrutan de Jana. Silvia es responsable de tienda, lo que le ha posibilitado un horario más flexible y logró superar todas las etapas de su relación a distancia. Ahora quedan las que se dan en la convivencia. Ah, a los pocos días de nacer Jana, Silvia recibió una oferta por su simca 1000, le costó desprenderse, pero en él la silleta de Jana no cogía, y los cinturones de seguridad no cumplían las medidas requeridas. Dicen que los hijos vienen con un pan bajo los brazos, en este caso fue un coche nuevo y algo de dinero para pañales.

NIEVES JUAN GALIPIENSO.
26/1/2011.

lunes, 24 de enero de 2011

HISTORIAS EN UN SIMCA 1000.


RECUERDOS.
- Papá, tenemos que preparar un trabajo en el colegio y necesitamos encontrar fotografías de coches antiguos, de esos que ahora ya casi ni se ven, cuanto más antiguos mejor. ¿Sabes si el abuelo tendrá alguna foto de su primer coche? Aquel tan raro, ese del que siempre contáis batallitas.-
- ¿Te refieres al simca 1000? Menudo coche, pues no hemos vivido aventuras con él. Creo que incluso en nuestro álbum tenemos una, yo era un renacuajo y solía sentarme en las rodillas de mi padre y conducir, bueno hacer como que conducía.-
- Le preguntaré al albuelo, porque cuantas más fotos tengamos mejor, ya que luego elegiremos las más nítidas.-
El domingo el abuelo fue a casa de su hijo a comer como solía hacer desde hacía un par de años. Ana aprovechó para realizar su petición, al principio Fernando dudó, pero haciendo memoria recordó el escondite perfecto en el cual podrían hallarse. Ana quedó en pasar una tarde al salir de clase por su casa y recoger así todas las que encontrara de su antiguo simca 1000.
- Abuelo estas son una pasada, mira que antiguas, ¿cuánto te duró este coche?-
- Cariño, esas fotos las realicé cuando el coche tenía unos meses, hacía nada que lo había comprado. Conduje con él más de 18 años. Y ni un problema, de hecho lo conservé hasta hace unos años. Un coleccionista se encaprichó de él e hice caso a la abuela. ¿Para qué tantos trastos?-
- ¿Se lo vendiste?-
- Eso es, lo pagó muy bien, y con ese dinero hice lo que debía haber hecho hace mucho. Me llevé a la abuela de viaje a La Toja, como marqueses en un balneario. Una semana de lujo y descanso, se lo merecía.-
- ¿Ese fue vuestro último viaje, verdad?-
- Si, ya lo creo tu abuela se lo arregló pronto. Unos meses más tarde enfermaba y no pudo superarlo, esta vez no. Me dejó aquí, sin mi simca y sin su compañía y amor.-
- Abuelo, piensa que al menos pudisteis vivir ese viaje juntos y cumplir así su deseo.-
- A veces pienso que fue por eso, que tras cumplir su sueño, nada la retenía aquí. Y a veces me culpo de su marcha, ¿tal vez si no hubiera vendido el simca 1000, no habríamos realizado ese viaje y quién sabe si estaría todavía viva?-
- No pienses eso, la abuela enfermó, y aunque lo intentó, el tratamiento no logró que se recuperará. Ella ya estaba complicada y era difícil. Conseguiste hacer su sueño realidad, o al menos uno de sus sueños y se fue feliz. Seguro que sus últimos recuerdos fueron de plenitud y alegría.-
- Ana no me hagas caso, tienes razón, este pobre viejo está ya chocheando, y no dice más que tonterías.-
- Abuelo no digas eso, si estás hecho un chaval. A ver, cuéntame la historia de este coche, porque seguro que con tantos años de utilidad más de una anécdota tendrás. Además papá y tú siempre las recordáis y os reís mucho.-
- Claro, en 18 años pasan muchas cosas. Déjame que piense. Mira menuda le hicimos a mi amigo Jorge. Éramos jóvenes, todavía salíamos en pandilla, tendría el coche medio año o así. Queríamos ir al pueblo de al lado, eran fiestas y las chicas más interesantes se prodigaban en esos eventos. La gente salía a las calles y se bailaba en la plaza del pueblo. No había discotecas ni pubs de esos que llamáis vosotros.-
- ¿Os fuisteis los amigos en el simca de marcha? Cuenta, cuenta.
- Bueno pasé a recoger a un par de amigos, Jorge y Luís, los tres muy elegantes y con ganas de comernos el mundo, jajajajaaaa. La distancia no era mucha en media hora o un poco más llegábamos a nuestro destino. Nos paseamos por el centro, fuimos a la feria, bailamos, invitamos a las chicas y bebimos. Más de lo que teníamos costumbre. Regresamos Luís y yo al coche, perdimos a Jorge, la última vez que lo vimos estaba muy acaramelado con una chica, así que pensamos que acudiría directamente al coche cuando viera que no estábamos en la plaza.-
-Así que dormisteis la mona en el simca 1000? Y luego os quejáis de la juventud, que cara...-
- No, no ¿qué mona, ni que mona? Nos sentamos compartiendo nuestras aventuras de ligoteo mientras esperábamos a Jorge, había que hacer tiempo para que llegara. Creo que nos pasamos tres horas hablando y riendo. Y sin señales de Jorge, volvimos a la plaza y recorrimos las calles adyacentes y sin rastro de él. Dudamos qué hacer. Pero no dábamos con él y no podíamos esperar más, en nuestras casas tendríamos bronca segura.-
- ¿Fuisteis a la policía? ¿O a los hospitales?-
- No, jjjajjjjajajjaj. Nos fuimos a casa, en el peor de los casos regresaría andando, después nos diría de todo, pero vamos que no sufriría ningún atraco, ni paliza, ni nada de todo lo que ahora está pasando. Al día siguiente su padre vino a casa a preguntar por él. Mi madre le dijo que dormía, y que aunque llegamos tarde el coche estaba intacto. Lo convenció para que regresara a casa y lo esperara, porque seguro que habría madrugado por algún encargo y estaba cumpliendo con su trabajo.-
-¿Y se fue tan tranquilo? ¿No te despertaron para interrogarte, no se fue a la policía?-
- Que manía con la policía, que no niña, que la policía estaba para otros menesteres, no para pedir explicaciones por una noche de juerga. Dice mi madre que cuando salían a la calle se quedaron un rato conversando junto al coche, justó detrás del maletero. El padre de Jorge daba voces maldiciendo su permiso y describiendo lo que le haría en cuánto diera con él. De repente el maletero parecía moverse. Salían golpes de él y todo el coche vibraba en un contoneo poco habitual para estar parado y vació. Mi madre y el padre de Jorge, Don Severino se percataron e intentaron abrir la puerta. Al callarse oyeron una débil voz pidiendo auxilio. Don Severino ya iba a destrozar el coche a garrotazo limpio, menos mal que mi madre, la Sra. Florentina lo paró y vinieron ambos a despertarme para que con las llaves lo abriera, pero antes de subir las escaleras se dieron cuenta de que estaban colgadas en el recibidor de casa, así que nerviosos y preocupados salieron corriendo de casa con ellas. Don Severino dejó de pronunciar atrocidades para suplicar al cielo que su hijo fuera el dueño de aquella voz de auxilio y no muriera ahogado por falta de oxígeno.-
- ¿Estaba allí? ¿Metido en el maletero? ¿Qué hacía allí, quién lo había encerrado?-
- Efectivamente Jorge pudo respirar y salió ileso del maletero algo condolido por la postura adoptada tanto tiempo, pero sin un rasguño. Don Severino lo abrazó y se lo llevo a desayunar chocolate con churros para ver si recuperaba el buen color de cara, ni palizas ni nada de las barbaridades que bramó minutos antes a todo pulmón.-
- ¿Y que había pasado, por qué pasó allí toda la noche? ¿Cómo entró?-
-No logramos saberlo, Jorge se limitó a decir que si queríamos seguir siendo sus amigos no hiciéramos más preguntas ni comentario alguno. Ese tema se convirtió en tabú y nunca logramos saber la verdadera razón.-
- ¿No?, no puede ser ¿aquí se acaba la historia?-
- Bueno tuvo que pasar un largo tiempo, más de diez años para conocer la verdadera historia. Jorge entre baile y baile se escapó con aquella chica preciosa hasta el coche, alardeó de que fuera suyo, pretendía encandilarla y darse el lote con ella mientras le prometía un futuro paseo en la siguiente cita. Emilia, que así se llamaba, no era nada tonta y le dijo: si en realidad es tuyo no tendrás problema en abrirlo, es para verlo por dentro. Jorge titubeó y al ver que Emilia se marchaba, probó a abrir el maletero, no eché la llave y se abrió, ella regresó y al acercarse se abalanzo sobre ella para besarla, Emilia lo esquivó y cayó de morros al maletero, del golpe la puerta se bajó y para evitar el impacto contra sus piernas las dobló metiéndolas en el coche. Pensaba que era más práctico salvarlas que arriesgarse para evitar que se cerrara. Creía que Emilia le ayudaría, pero ella se marchó muerta de risa, y allí lo dejó para que escarmentara. Jorge se sentía tan avergonzado que prefirió no decir nada. Cuando conocimos la noticia reímos hasta la saciedad.-
- Menudas ideas tenía ese Jorge, jajajajajaaaa. Creo que ya no tontearía con ninguna chica más frente a un simca 1000. ¿Pero por qué no pidió auxilio cuando llegasteis vosotros? -
- Seguro que no, se le quitarían las ganas cada vez que recordara la anécdota. Bueno, él también había bebido y la espera recostado hizo que se quedara dormido, no nos oyó. Despertó por la mañana aparcado frente a mi casa.-
- ¿Abuelo me puedo llevar todas estas? Si cariño, pero no me gustaría perderlas. Me traen muchos recuerdos.-
- No tranquilo, las escanearé y sacaré copias, te las devuelvo intactas, prometido.-
- Entonces sí, ah, otra cosa. De la historia de Jorge nada de nada. Su secreto sigue vigente, nunca nos atrevimos a reírnos en su cara. Así que esto queda entre nosotros.-
- Si abuelo, no te preocupes, ese comentario lo omitiré, además no conozco a ese tal Jorge, pero aunque así fuera esta historia morirá conmigo.-

NIEVES JUAN GALIPIENSO.
24/1/2010.

martes, 18 de enero de 2011

HISTORIAS EN UN SIMCA 1000.


CAPRICHO ROQUERO.

- ¿Cómo va la búsqueda?-
- Fatal, creo que esto va a ser más difícil de lo que pensaba.-
- Pero, ¿qué pide en esta ocasión, tan raro es?-
- Nuestra divina de la muerte, ama y señora de esta plebe, necesita para su nuevo espectáculo ni más ni menos que un coche. Ha pensado bajar del cielo, colgado de unos arneses. Ella por supuesto dentro bailando y cantando. Nada de ir sentadita, no señor, tiene que pasearse por todo el vehículo contoneándose.-
- Verás los del seguro, te van a poner el grito en el cielo, porque eso conlleva extremar la seguridad no sólo del coche, sino de ella.-
- De ella y de su llamativo culo, ¿por qué no tendrá ideas más normalitas?-
- Dejaría de ser ella, jajjajaaaa.-
- Bueno, eso si encuentro el coche que desea.-
-¿Tan extraño es?-
- Un simca 1000 blanco, nuevo y flamante,¡ah!Y por supuesto descapotable.-
- ¿Cómo, he oído bien?-
- Si hija, creo que está como una chota, pero manda ella.-
- ¿Un simca 1000 blanco descapotable? Pero si ella no los habrá conocido, seguro.-
- Creo que no sabe ni cómo es ese coche.-
- Asegúrate, porque es capaz de hacerte devolverlo en cuánto lo vea y no reúna sus condiciones o su idea original. Yo de ti le enseñaba fotos, antes de dar ningún paso.-
- Por supuesto, ahora mismo. Te debo una.-

Estela con mucha paciencia consigue que su jefa, la gran estrella del rock inglés se siente frente al ordenador y vea las imágenes de un simca 1000, confirma su elección. Y Estela comienza todos los trámites para conseguir uno tal cual sus deseos. No resulta fácil, pero tras muchas gestiones, llamadas y negociaciones con distintas compañías aseguradoras, consigue que el simca 1000 blanco más nuevo de los existentes llegue hasta la ciudad que acogerá el megaconcierto de esta diva del rock.

- Anuska, ya conoce lo pactado, el seguro sólo se hace cargo si se limita a bailar en él sin moverse del asiento, en caso contrario nos quedamos con el culo al aire, nunca mejor dicho. Le ruego que sea...-
- Si, si, si, lo sé, que sea sensata y consecuente. Y tremendamente aburrida, menos mal que mis fanes no son como tú, sino menudo panorama.-
- Anuska prométamelo, que estamos hablando de su vida, de un coche de más de... y de un público que puede salir dañado si eso se precita desde tanta altura.-
- Estelita, lo intentaré, no prometo nada, pero intentaré ser buena.-
- Vamos chicos, ¿todo el mundo listo?, comenzamos el ensayo. Todas las medidas de seguridad comprobadas. Que suene la música.-
- Eso es perfecto, así bailando en el asiento trasero, muy bien sin movimientos bruscos, perfecto Anuska, te quiero.-

Se acerca el momento del concierto, todo un estadio de fútbol está repleto de gente expectante, deseosa de adorar a su diosa roquera. Anuska conoce el éxito del lleno total y se crece, todavía más si cabe. Viste un corpiño blanco con plumas en el escote, tanga de piel blanca y medias del mismo color. Comienza el espectáculo bajando en su flamante simca 1000 blanco, por supuesto. Bailando de forma contenida, el público estalla en aplausos y ovaciones a la vez que el cielo se cubre de colores por los fuegos artificiales. Anuska va emocionándose y rompiendo su palabra comienza abandonando el asiento trasero bailando a la vez que recorre todo el coche. Llega hasta el asiento delantero. Estela quiere morirse, ya se ha puesto taquicárdica, y todo el equipo está cruzando los dedos, cerrando los ojos y deseando que no pase lo peor. Anuska sale del asiento delantero y se tumba sobre el capó del coche. El arnés de esa parte comienza a ceder, lo hace al ritmo de la música y el público no nota nada raro. Estela está francamente preocupada y acojonada. Anuska sigue tentando a su suerte y pasa a desplazarse a la parte trasera del coche.

-¡Oh no! ¿Pero qué hace ahora? Por favor que acabe ya la canción, que alguien la corte o esta mujer se nos mata y se lleva a alguien con ella, seguro.-
- El público sigue animándola, Estela estamos perdidas, va a seguir arriesgándose.-
- Por favor cortar la canción, que entren los siguientes compases y bajar de una vez ese coche, vamos que aterrice ya.-
- ¡No, Anuska! No lo hagas por tu madre.-
La cantante decide hacer una pirueta, sujetándose con una sola mano mientras levanta una pierna y contonea la otra. Se resbala y parece caerse del coche. En el estadio se hace el silencio. Estela está llamando a una ambulancia. La música cesa. Y afortunadamente Anuska consigue agarrarse a la manivela del simca 1000. Los asistentes comienzan a aplaudir y vitorear, la música retorna, pero con los compases de la siguiente canción. El coche por fin está en el escenario y Anuska disimulando toma tierra orgullosa y valiente.-

- ¿Os ha gustado eh? Vuestra diosa roquera ha llegado surcando los cielos de esta ciudad en este flamante simca 1000. Esto es espectáculo, esto es emoción. ¿Queréis oír más? ¿Y ver más?-
- Que retiren ese coche se acabó este tipo de espectáculos.- Ordena Estela al equipo coordinador.
El concierto transcurre de forma segura, Anuska decide terminarlo igual como lo ha empezado, pero en esta ocasión sólo consigue pasearse por el escenario dentro del dichoso coche conducido por un agente de seguridad. El concierto ha sido un éxito, los fanes enloquecen y Anuska se retira orgullosa y plena, en busca de Estela.

- Estela, haz lo necesario, no puede parecer un accidente, ni un fallo, está en juego i reputación. El público ha quedado fascinado como para degradar el momento, mi momento de gloria. Estoy segura que sabrás cómo hacerlo.-
- Anuska mañana serás noticia en todas las portadas.-

Estela se apresuró a contactar con los medios para acallar el posible escándalo, disfrazando aquella mortal pirueta en un pase de baile ensayado y pactado, totalmente controlado y esperado. A la mañana siguiente Anuska era la cantante de rock más provocativa, flexible y valiente. El concierto había sido un éxito fuera de sospechas. La diva había arriesgado hasta el límite, pero bajo el control y la supervisión de un despliegue de seguridad casi nacional. Estela decidió visitar al cardiólogo, previa renuncia de su puesto de trabajo.

NIEVES JUAN GALIPIENSO.
18/1/2011.

lunes, 17 de enero de 2011

HISTORIAS EN UN SIMCA 1000.


DE EXCURSIÓN POR LA ISLA.

Maruja y su amiga Elena realizaron, por fin, las vacaciones de su vida, tras varios intentos lograron embarcarse en esta aventura, 25 días para visitar la isla de Cuba. Su gente, su cultura, sus tradiciones y todos y cada uno de sus rincones. Quedaron fascinadas, prometiendo regresar más pronto que tarde. Una vez en casa y tras recopilar todo el compendio de fotografías, videos y trípticos informativos decidieron reunirse en casa de Elena para compartir sus experiencias con un par de amigos.

- Se os nota que el viaje ha sido un éxito, menudos caretos teníais antes de iros, y ahora da gusto veros. Guapas, bronceadas y con esa sonrisa permanente, ¿serán que estas dos se han ligado a un par de cubanos además de ver tanto monumento?-

- Aurora, no seas mal pensada, hemos visto monumentos cubanos y cubanos monumentales, todo hay que decirlo, pero si miras las fotos verás nuestra actividad diurna.-

- ¿Sólo diurna?, que pena, jajajajaa.-

- Maruja, tú ni caso que esta mujer siempre está con la broma, Aurora y Ricardo, tenemos pruebas de que nuestro viaje a Cuba no fue por turismo sexual. Eso sí sexo allí hay para dar y tomar.-

- ¿Ves Ricardo, si no voy tan desencaminada?-

- Estas mujeres son un caso, veamos esas fotos, que el café se enfría.-

- Ahí va el primer carrete, Ricardo. Entretente.-

- ¿Pero, y este coche? Parecéis las reinas de Cuba, entre las perlas y esos escotes, jjajajjajaaaa.-

- Las reinas del simca 1000 cubano, jajajjaaaa. No os podéis hacer una idea, creo que en un par de fotos sale cómo iba equipado el dichoso cochecito.-

- Maruja no estaba muy convencida en alquilar un coche con conductor, prefería los taxis. Pero acertamos en la elección. Nada más llegar al hotel comentamos nuestro deseo de visitar lo máximo posible, y en seguida teníamos frente a nosotras un despliegue de folletos explicativos con sus guías y su infraestructura. La agenda telefónica imprescindible para moverse con seguridad, etc. Mientras recogíamos nuestras llaves y atendíamos a tanta explicación se aproximaron a le recepción una pareja de turistas asturianos y al oírnos conversar, muy amablemente nos comentaron sus sugerencias. –

- Entre ellas estaba la de moverse en coche alquilado con chofer, era más cómodo rápido y seguro. Además su precio era bastante económico. Así que Elena no me dejó ni pensarlo, rápida y veloz cogió aquella tarjeta de Simca 1000 a su disposición y llamó.-

- Vamos, cómo para perder el tiempo estábamos. Salimos de España amarillentas, ojerosas y destrozadas de tanto trabajar. En el vuelo ya pudimos dormir y una vez allí lo que deseábamos era disfrutar y olvidarnos de nuestras obligaciones laborales y familiares. Nos apetecía diversión, distracción y calmar aquel ansia de conocimiento, de descubrir otros lugares, otros estilos de vida.-

- Menos mal que pude convencerla para que la dichosa aventura de exploradoras por cuba comenzará a la mañana siguiente, unas horas en el hotel disfrutando de sus lujos nos sentaría de maravilla. Elena accedió a una sesión reconstituyente de masajes, jacuzzi, piscina con barra y un sin fin de margaritas, si a cambio de día nos pateábamos Cuba de cabo a rabo, y no va con doble, ¿eh?-

- Si que caminamos, pero gracias al simca pudimos ver muchas más cosas.-

- ¿Habéis comentado algo de cómo iba equipado?-

- Si mirad, aquí están las fotos. Cuando llegó a la puerta del hotel las impresiones fueron distintas. Yo me dije: ¡mama mía, que carro! Reluciente, puntual y cuidado al detalle, y claro cuándo bajó el chofer, os podéis imaginar: ¡que tío, mama mía!-

- Mi reacción fue otra, cuando vi. Aquel coche de antaño me dije: hemos regresado a la edad de cromagnón, ¿y esto funcionara? ¿Esto era seguridad?, aún me veo empujando nostras al dichoso simca 1000. ¿Y este tío? Menuda pinta de gigoló tiene. Este se piensa que como somos mujeres solas vamos caer rendidas a sus pies, dispuestas a pagar por sus encantos y servicios.-

- Bueno pues cuando entramos al coche, fue una sorpresa para ambas, porque ni yo podía imaginarme este paraíso automovilístico. El chofer con uniforme y gorra, impecable, ni una arruga, ni una mancha, ni señal alguna de sudor, y mirar que eso allí es dificilísimo, menudo calor nos hizo. Bueno pues una vez que a ambas nos abre la puerta y nos invita a acomodarnos comienza a mostrarnos cada uno de los compartimentos del coche. La zona del minibar con cava y cubitera, ron, refrescos, agua y hasta sales para le mareo. Después la del botiquín totalmente equipado desde compresas y tiritas hasta yodo y preservativos, seguridad de muerte, para que luego se queje Maruja, jajajjajaaj.-

- Mientras Elena ponía sus cinco sentidos en el botiquín y su uso y disfrute de coste cero, algo muy importante, porque aunque ella diga que no, este tío nos estaba invitando de forma muy sutil a algo más que un paseo en coche...-

- Maruja, suposiciones tuyas, el chico fue un profesional, tú que eres una mal pensada. Seguimos, tras el minibar y el botiquín de alta urgencia nos muestra la despensa alimenticia: frutas exóticas, pastas típicas de la zona, frutos secos y un sin fin de barritas de cereales, bocaditos, pizzas, etc. Le seguía el guardarropas, ahí descubrimos cómo conseguía estar siempre impecable, llevaba varias camisas perfectamente planchadas y colgadas así como un par de pantalones, quedando espacio para dejar nuestras cosas, a penas un pañuelo para evitar el sol, eso fue el primer día, porque después aprendimos la lección y me llevé una serie de tops para también estar siempre impecable.-

- Tops, toallitas y hasta maquillaje, antes de cada parada, Elena revisaba su indumentaria, su cabello y el maquillaje. Ayudada por el chofer, que además de controlar las riendas del simca entendía de estilismo, se había criado en un salón de belleza, ¿os lo podéis imaginar?, quería morirme, viéndoles a los dos con sus recomendaciones de rimel y pequeños trucos para que el calor no fundiera ni una gota de maquillaje.-

- Maruja que exagerada eres, este chico sabía estar entre mujeres y hacer que se sintieran cómodas en su mundo, nada más.-

- Por supuesto en el simca no faltaba una exposición con derecho a consumo de la variedad de puros y cigarros cubanos, tabaco a gogó. ¿Imagináis quién lo probó, haciéndose la experta?-

- ¿Elena también te fumaste un puro cubano?, jjjjajajajaa.-

- ¿Uno, si hubiera sido uno?, el primero reconozco que la cagué, pero después fui controlando el bello arte de fumar, y Sara Montiel a mi lado una principianta de tres al cuarto, lo que yo te diga, jajajajajjjaaaa.-

- Bueno, ¿entonces además de todo eso, el dichoso simca corría o no corría por la calles de Cuba? Que me tenéis intrigado.-

- Ya lo creo, iba a la perfección, buenos neumáticos, frenos precisos y un tubo de escape impoluto. Vamos que contaminaba más Elena con sus puros que el coche surcando las calles de Cuba.-

- ¿Y esta foto, parece que estabais cantando? ¿No, el simca también llevaba caraoke? No me lo puedo creer.-

- Si, jajajjaaaa, era su última incorporación, con micrófono y todo. Ahí, Marujita se despachó a gusto. Que si la Pantoja, que si Rafael, que si la Durcal, lo más moderno
que tenía de repertorio era Mecano en sus comienzos, en breve recibirían un recopilatorio de los más famoso de este trío de la movida madrileña.-

- Vamos que necesitabais vosotras poco para pasarlo bien. Ahora entiendo esas caras. Ricardo creo que deberíamos ir a Cuba al año siguiente.-

- Si cariño, pero en viajes separados.-

NIEVES JUAN GALIPIENSO. 17/1/2011.

sábado, 15 de enero de 2011

HISTORIAS EN UN SIMCA 1000.


RECHAZO INOPORTUNO.

- Vaya con la prisa que tengo, ahora se pone rojo, a parar se ha dicho.-
- No puedo comprenderlo, ¿por qué ha reaccionado así Rosa?-
- Pero, ¿qué pasa, por qué no te mueves?, vamos que llegaré tarde. ¡Uy!, si ha marcado su intermitente a ambos lados, ¿pero te aclaras, te decides hacia dónde vas?-
- Que fracaso, esto no creo que lo supere nunca, ¿qué señal no entendí?, parecía estar claro que ella también estaba por mí.-
- Me parece que ocurre algo extraño, este vehículo no avanza, su conductor parece confuso y paralizado. ¡Oh no! ¿Le habrá dado un jama cuco y por eso no reacciona?, ya he tocado el claxon varias veces, pero si realmente le ocurre algo esto le pondrá aún más nervioso. Creo que debería bajar y acercarme, tal vez precise mi ayuda. ¿Pero en qué le puedo ayudar yo?, si me mareo nada más ver una gota de sangre. Y no recuerdo las indicaciones del curso de primeros auxilios que recibí hace una eternidad.-
- ¡Ay Dios que vergüenza!, Rosa no me volverá a hablar, y despídete de volver a bailar con ella los domingos en el centro.-
- Este simca sigue inmóvil, tendré que hacer algo.-

Marta abandona su coche y se dirige decidida y preocupada al simca parado justo delante del suyo, ese que le impide su marcha.

- ¿Señor se encuentra bien?, oiga está en verde debería de moverse. ¿Caballero me escucha? Mira que si es sordo el pobre, y no entiende ni papa, parece nervioso y contrariado. Menuda cola estamos formando, en nada se planta aquí la policía, y yo sin recoger a mi hijo. Pero claro no puedo abandonarlo, me podrían empapelar por eso, y si este hombre padece algo, mi obligación es prestar ayuda y auxiliar, además podría ser mi padre y en ese caso me gustaría que lo ayudaran. A ver Martita piensa rápido y actúa.-

Marta saca su móvil del bolsillo del pantalón y avisa a su hermana para que recoja a su hijo y le explica brevemente la situación. Golpea varias veces la ventanilla y la puerta del conductor desconcertado. Logra captar su atención y éste atina a coger la manivela y bajar la ventanilla de su simca.

- ¿Señor, me oye ...? ¿Puedo ayudarle?, sigue parado.-
- Hija, disculpa, ¿qué ocurre?-
- Eso quisiera saber yo, lo noto un poco nervioso, no se preocupe. Por favor, présteme atención: hay una cola terrible esperando pasar. Sé que no tiene claro hacia dónde ir, eso nos suele pasar a todos, pero o se mueve o podemos liarla a base de bien.-
- ¡Vaya cola! ¡Ay mi madre!, la que he formao, ¿Qué hago?, no sé.
- Tranquilo, no está solo, yo le ayudo.-

Marta se dirige hacia la cola formada e informa al primer conductor, después le pide amablemente que los adelanten en cuanto el semáforo se ponga verde y el carril contrario quede libre. Camina hacia delante y prosigue con sus explicaciones al resto de conductores. La cola comienza a fluir y ella regresa a su coche lo estaciona correctamente y se acerca al simca, que sigue inmóvil.

- Bueno esto ya marcha, no se preocupe. ¿Le parece si arranca de nuevo y se detiene en el arcén?, ¿Puede o prefiere que ocupe yo su sitio? ¿Me oye lo que le digo?-
- Señorita no sé, ¿cómo lo hago? ¿Qué me pasa, ayúdeme?-
- Tranquilo, tranquilo, estoy aquí justo para eso. Coja mi mano, ¿ve? Está firme y segura. Es una mano fuerte que le va ayudar, no tema. ¿Cómo se llama?-
- Ay Señor... no puedo..., Andrés, Andrés.-
- Muy bien Andrés estoy contigo, yo soy Marta, ¿notas mi mano?, voy a abrir su puerta, salga del simca, por favor.-

Marta abre lentamente la puerta sin dejar de sostener la mano de Andrés, se acerca a él y aprieta ambas manos, nota su tembleque exagerado, le mira a los ojos mientras le dice palabras breves y claras para llamar su atención. Andrés parece que logra calmarse y su pulso y respiración van siguiendo el ritmo melódico de las palabras de Marta, su ángel.
Ella consigue sentarse en el simca y apartarlo de la carretera, Andrés se ha acomodado a su lado, de copiloto, la mira totalmente perdido y asombrado, pero sobre todo agradecido por estar junto a alguien tan resolutiva.

- Andrés ya está, ¿ve? Ya tenemos su coche fuera de peligro. Ahora dígame: ¿se siente herido, tiene algún dolor o molestia? ¿Cómo se encuentra?-

Andrés se derrumba y rompe a llorar, quiere hablar pero el llanto lo hace ininteligible, Marta le pasa el brazo derecho por sus hombros y su mano izquierda vuelve a coger las de Andrés, trata de calmarlo y consolarlo.

- Vamos, Andrés no se ponga usted así, tranquilo ya pasó, sea lo que sea ya pasó. Vamos hombre no me llore, que una es muy sensible y con los días que llevo últimamente le sigo seguro, y ya somos dos. Esta carretera no está preparada para una inundación repentina. Por el bien de la humanidad deje de llorar.-
-¿Quiere que le lleve al hospital o que avise a algún familiar? ¿Qué puedo hacer por usted?-
- Pobre Marta, menuda situación.-
- No se preocupe por mí en otras plazas he tenido que lidiar, ahora lo importante es que recupere la serenidad.-
- Como un flan, mire, aún me tiembla todo el cuerpo.-
- Ya veo, pero, ¿le falta algo? ¿Le han robado?-
- El corazón y la confianza.-
-¿Lo tiene dañado, padece de él? ¡Ay Señor! No será un infarto, mire que para eso una no está preparada. ¿Llamo al SAMU?-
-¿Dañado? Acaban de rompérmelo en mil cachitos, he sido víctima de mi peor duelo. Creía que vencería, que esta vez mi contrincante arrojaría su guante, pero no, el rechazo se hizo con el poder y mi corazón enamorado cayó al suelo, pisoteado y moribundo.-
- No me diga más, se trata de un asunto de amor, o mejor dicho desamor.-
- Si hija de amor no correspondido. A mi edad, ¿cómo encaja uno esto?-
- A su edad y a la de cualquiera no es fácil de digerir, pero se supera, se lo digo yo.-
- Debí ser fiel a mi promesa y no mirar a más mujer que a mi Lucia, que en paz descanse, pero Rosa fue mi guía, esa primavera que entra sin apenas abrir la ventana y lo inunda todo. Nos conocimos en el centro social, bailando, bueno ella bailaba, yo tan sólo tomaba un café mientras recorría con mirada perdida la sala y saludaba a algún conocido. Con ella llegó la ilusión, las ganas de hacer cosas, de planear. En una palabra de volver a sentirme vivo. Un día reuní el valor suficiente y me acerqué a saludarla, mi intención era sacarla a bailar, pero otro pibe se me adelantó y me quedé con el hola en la boca y la mano tonta cómo haciendo una reverencia. Regresé a mi sitio abatido. Pero en el cambio de compases alguien golpeó suavemente mi hombro. Me giré y ahí estaba Rosa, parecía un ángel. Yo sonreí, no atinaba a decir palabra. Ella muy decidida se presentó y tiró de mi mano para sacarme a bailar. A partir de ese momento todo eran idas y venidas juntos, que si un café, que si una merienda, que si algún paseo para estar en forma, después pasamos a mayores y fuimos al cine juntos, al teatro y a alguna reunión de la parroquia. Y eso sí, no había más pareja de baile para mi Rosa que su Andrés, ni más mujer para mí que mi Rosa.
- Que bonito, ya me gustaría a mí dar con un Andrés como usted, pero siga, que le interrumpido.-
- Sabe, hace unos años dejé de conducir, siempre había tenido un simca 1000 verde, pues no recorrimos casi toda España mi Lucia y yo en él. Después le sucedieron otros, pero las aventuras más locas y que más recuerdo las viví con ella en ese coche. Tras su muerte, dejé de hacer muchas cosas, todo cambio enormemente, entre ellas dejé de conducir, ¿para qué? Si apenas salía de casa.-
-¿Por eso los nervios de hoy? ¿Era su primer día conduciendo después de tanto tiempo?-
- No que va, ayer recogí este simca, hace un tiempo me dije que si iba a volver a conducir y en definitiva a vivir, lo haría partiendo de lo mejor que ya he conocido. Así que vi a la venta este coche y me enamoré de él.-
- Andrés es usted un enamoradizo. Lucia, Rosa y ahora su simca 1000, no me extraña que no de abasto su corazón.-
- Lo sé, ha sido un capricho tonto, pero deseaba vivir con Rosa todos los planes que el tiempo nos permitiera, y qué mejor aliado que este compañero de fatigas, que aunque es más bonito que el mío me trae tan buenos recuerdos. Creí que sería un buen presagio. Y hoy ni corto ni perezoso recogí a Rosa con la intención de mostrarle mi reliquia y de exponerle mis intenciones.-
- ¿No me diga que hoy se le declaró a Rosa, y en este coche?-
- Si, si, que desgracia más grande. Todo parecía ir bien, fui cortés, educado y con tiento de no precipitarme. Y cuando terminé de exponer mis sentimientos, Rosa me miró compungida, me sonrió y sus ojos me mostraron un NO grande como una casa.-
- Pero, ¿le dijo que no le quería?-
- No, así no, comenzó a llorar y tan sólo me dijo: lo siento Andrés, no me esperaba esto, debo marcharme, olvídeme. Cerró de un portazo y ahí me quedé yo, en mi simca flamante recién comprado incapaz de articular palabra frente a aquel semáforo eterno.-
- Y yo estaba justo detrás esperando a que marchara.-
- Eso es.-
- Andrés, ¿cuántas cosas pasan en un momento, verdad? Es curiosa la vida, cómo pone gente en ella, en nuestro mundo, llegan, aportan, cumplen su misión y después se van. Nosotros solemos aferrarnos a ellas, y provocamos, alteramos el destino, pero de nada sirve.-
- Yo tampoco entiendo a esta mierda de vida, te pone un dulce, te lo da a probar y cuándo ya conoces su sabor y textura te lo quita sin más explicaciones ni consuelo.-
- Andrés no diga eso.-
- ¿Crees qué puedo acudir más al centro? Sabiendo que Rosa estará allí, que la incomodaré y que se pasará todo el tiempo esquivándome. ¿Y la gente qué dirá? Siempre tan juntos y de la noche a la mañana cada uno por su lado, sin motivo ni razón. No podré soportarlo, me quedaré de nuevo en casa, no saldré más.-
- No diga eso, ni hablar. Escúcheme atentamente: está triste y decepcionado porque ve a Rosa como su futura pareja, piensa que ella ha llegado a su vida para ser su compañera sentimental, y al ser rechazado se derrumban todos sus planes. El papel que le ha otorgado no tiene cabida en su escenario. Pero se equivoca de todas, todas. Rosa llegó a su vida con una misión muy clara y la ha cumplido de maravilla, usted ha pretendido alterar su cometido y ella se ha retirado.-
- ¿Su misión? ¿Y cuál era su misión, tú la sabes?-
- Está clarísima, cualquiera que le escuche ajeno a esta historia lo vería. Usted estaba aislado, solo y más muerto que vivo, aburrido, desmotivado, ¿quiere que siga con la lista?-
- No, no, más o menos me hago una idea, recuerde, estamos hablando de mi vida.-
- Exacto, en ese estado lo que precisaba y con urgencia, era un chorro de energía, una buena razón que lo pusiera en activo, que lo arrancara de su casa y de sus pantuflas y lo pusiera en circulación.-
- Menuda circulación he hecho.-
- Rosa fue ese empuje, le devolvió las ganas de vivir, le acompañó y le dio a conocer otra forma de ser feliz y de sentirse bien consigo mismo y con el mundo. Rosa le devolvió la vida, ahora le toca vivirla. No se cierre de nuevo, dele una oportunidad, que el tiempo fluya y vea que le depara el destino. Quedándose en casa ya puede adivinar que va a encontrar. ¿Pero y viviendo, y saliendo fuera de su coraza? Tal vez encuentre a esa mujer deseada, tal vez se llame Rosa, o Lucia, Ana, Isabel, ¿qué más da? Si ahora se rinde, si retrocede, entonces Rosa si habrá fracasado, y será usted quién la esté rechazando. ¿Realmente la rechazaría?-
- Yo, ni loco, si es lo que más quiero.-
- Entonces medite mis palabras, contemple esta visión de la realidad y actúe en consecuencia. Todo lo demás llegará.-
- Ay Martita, y disculpa estas confianzas, pero es que te veo como si fueras mi hija, ojalá así sea. Y el próximo domingo reúna el coraje suficiente para acudir al centro social y que Dios reparta suerte.-
- Claro que sí hágalo en este coche, y si no le sacan a bailar, avíseme, estaré encantada en enfundarme mi traje rojo y calzarme unos tacones vertiginosos, esos que apenas uso.-
- Mire le dejo escrito en este cartoncillo mi teléfono, acudiré muy gustosa.-
- Eres un sol, muchas gracias, me asegura que no recibiré un NO de usted, otro no podría soportarlo. Antes de contestar piénsese bien si esa es su misión o no.-
- Andrés no me trate de usted, y en cuánto a mi misión la he visto clara nada más avisar para que recogieran a mi hijo.-
- Marta, llegué a pensar que este coche estaba maldito, pero ahora creo que tiene sus momentos, como todos, jajajajjaaa.-
- Bueno, entonces ¿le dejo de camino en el ambulatorio para que miren ese corazón o le pongo yo una tirita de colorines que le gusta tanto a mi hijo?-
- Mejor me das un abrazo, dicen que es el más efectivo calmante contra el dolor, ¿te importa?.-

Marta sonríe emocionada y se funde en un abrazo con Andrés. Abandona el asiento del conductor, cediendo su lugar al dueño. Andrés muy agradecido se despide nuevamente partiendo en su flamante simca 1000, Marta quieta, lo sigue con la mirada, asegurándose de que todo marcha bien. Coge su teléfono y llama a su ex, acaba de comprender su papel.

NIEVES JUAN GALIPIENSO
15/1/2011.

viernes, 14 de enero de 2011

HISTORIAS EN UN SIMCA 1000.


ATRACCIÓN FATAL.

- ¡Papá, ni se te ocurra dejarme en la puerta del cole!, mira, para aquí y ya llego yo caminando.-
- ¿Pero, qué perra te ha entrado ahora?-
- Papi no le hagas ni caso, se ha enamorado de Amanda, y claro no quiere que lo vea en este coche.-
- No es eso, enana, tú cállate.-
- ¿Amanda, enamorado?, y ¿qué tiene de malo este coche?, madre mía, ¿que desayunáis en casa?, en la edad del pavo total, eso creo que pasa.-
- Si vieras los coches de los padres de mis compañeros de clase lo entenderías, estoy harto de que se burlen de mí.-
- Papá son como críos, se pasan el día vacilando de coches, y claro si ahora ven nuestro simca 1000, jajajjaaaaa, pueden caerse de culo.-
- Pilar no hables así, eres una señorita, que se note.-
- Una enteradilla enana y plasta, que además se monta unas películas.-
- Bueno se acabó. Si quieres bajar aquí, aprovecha que el semáforo está rojo. Y tú, Pilar, di qué prefieres: ¿te dejo en la puerta o te apeas ya con tu hermano? –
- Petarda baja conmigo y no me delates.-
- Papá yo sigo contigo.-
- Pues no hay más que hablar, a ver, Pablo el avergonzado, cierra bien la puerta, que no quiero que nadie me robe este simca 1000 tan lujoso, jajajajjajaaa.-
- Si, lujoso, menuda birria, tranquilo que la cierro y sin dar golpe, no sea que se desmonte tu querido cochecito.-
- Tu hermano está imposible, hija, tú no te enamores nunca de ningún memo de estos, que sólo valoran los coches lujosos y la ostentosidad en vez de la efectividad y la bondad. Ya se le pasará, seguro.-
- ¿osten... qué?-
Pilar besa a su padre y cierra tras de sí la puerta del flamante simca, por su derecha acude su amiga Natalia, se saludan y conversan mientras entran en clase: - ¿Pilar, ese coche tiene tu padre?, parece de la época de los dinosaurios.-
- Natalia, es uno de su colección, de coches emblemáticos en el progreso de España, eso suele decirnos a mi madre y a mí, chica, caprichos de ricachón.-
- Pues no me ha parecido verle pinta de eso, más bien parecía un hombre sencillo y humilde.-
- ¿Ah? te refieres a Mario, es uno de sus empleados que mientras lo ponía a punto me ha acercado al colegio para probarlo.-
-¿Y besas a todos los empleados de tu padre al despedirte?-
- A todos no, sólo a los emigrantes zalameros y nostálgicos. Compréndelo, Mario tiene una hija de mi edad en Argentina, ni su esposa ni ella han podido venir todavía a España, por eso me ha cogido cariño, le recuerdo a su hijita.-

NIEVES JUAN GALIPIENSO.
13/1/2011.

¿Y tú qué lees?

Estoy a punto de terminar un libro de Osho: "Conciencia",sus libros o se adoran o se odian no hay término medio, un día cayó en mis manos uno y de ese momento, al igual que cuando vi mi primera ópera en directo quedé prendada de tanta lucidez reunida, y me cautivaron sus enseñanzas, su visión y ese lenguaje alto y claro. En este libro con tono repetitivo hasta la saciedad se nos invita a tomar conciencia de la vida, de la verdadera libertad, a abrir los ojos y salir de esta cueva que es la realidad, abandonar nuestra ignorancia y a partir de ahí comenzar a edificar una vida nueva llena de sentido y plenitud. Un libro revelador, a través de historias, refranes y viejos principios, Osho cuenta su especial visión de estar vivo en el hoy, abandonando esa obsesión por el pasado y el futuro deseado, invitándonos a actuar en el presente diario. Cansino por lo reiterado del tema, pero iluminador y rico en cuanto al mensaje y su relevancia.

¿Y tú qué lees?

HISTORIAS EN UN SIMCA 1000.


HISTORIAS EN UN SIMCA 1000.

Ese fue mi primer coche, nada más sacarme el carnet, por supuesto compartido con mi padre, mi hermano, y una tía monja, que solía pedirnos el favor. Como veréis nada que ver con la actualidad, que falta garaje para albergar tantos coches en una sola familia.

El Simca de mi padre era rojo y aunque curtido por el uso, se conservaba bastante bien, era su joya, su pequeño tesoro. Por eso lo de compartirlo con tanta gente, lo llevaba fatal, aunque se tratara de sangre de su sangre y familia política de su adorada esposa.

Aunque hoy en día este coche nadie lo querría, en su momento a más de uno nos ha salvado de la quema. Por ello este homenaje, este recuerdo a ese vehículo que a tantos españoles ha transportado, que tantas citas ha cubierto, noches de fiesta, semanas de vacaciones y un sinfín de trasiegos en rutas dispares. Un recuerdo y un repaso por las anécdotas vividas y los momentos compartidos por todos aquellos que en algún momento han conducido un simca 1000. Seguro que más de uno se sentirá identificado.

Nieves Juan Galipienso.
12/1/2011.

lunes, 10 de enero de 2011

¿Y tú qué lees?

Lo proemtido es deuda, ayer finalicé el maravilloso libro: "LA CIENCIA Y LA VIDA" de Valentín Fuster, que me tiene encandilada y Jose Luis Sampedro. Termina así:EL FUTURO ES MANEJABLE, LA VIDA ES IMPARABLE.Creo que con ella se resume la trascendencia de su mensaje.Ambos autores unidos por la amistad y las circunstancias debaten en una conversación amena e intimista sobre la vida y la muerte.Abordan la libertad, la responsabilidad, lo importante que es descubrir cual es nuestro talento, potenciarlo y disfrutarlo haciéndolo real y palpable.Sobre la salud y la enfermedad, ideas, trucos y mejoras para alcanzar una vida de calidad.Tratan el tema de la soledad y el fin.
Anécdotas,experiencias y estadísticas nos informan y nos enseñan cual es la realidad ciéntifica y humana en el aspecto cardiovascular y emocional del ser humano actual. Síntomas, pistas, investigaciones y adelantos conseguidos nos situan en la cresta de la ola investigativa.
De forma clara y amena Valentín y José Luis nos muestran la esencia de la vida, desde el lado ciéntifico y humano.
A destacar la gran calidad humana y profesional de Fuster, cardiólogo de excelencia, persona por excelencia.
Sin más, animaros a leerles y ya compartiremos.
Para mí ha sido un placer descubrirles y aprender tanto.

¿Y tú qué lees?

martes, 21 de diciembre de 2010

ENTRE BRUMAS


Soñaba que no era sueño, brisa salida de mis labios a tus oídos, canturreo susurrado de palabras mágicas, aquellas que me devolvían tu sabor.

Soñaba que no era sueño, latido ensordecedor en tu corazón, que demostraba mi emoción por volverte a ver. Angustia, asfixia del tuyo por hallarse alejado del mío.

Soñaba que no era sueño, y mientras ensoñada estaba, mi alma viajaba a tu encuentro. Direcciones opuestas, senderos ocultos y marcas borrosas de tus recuerdos y mis pensamientos.

Soñaba que no era sueño, pensamiento, silogismo razonado y demostrable, sin impedimentos ni travas, de que sí, si nos vemos, cuándo apetezca, cuándo se nos antoje.

Y mientras soñaba tu presencia era evidente, realidad ocasional concedida por los dioses. Y la mía persistente en mis sueños, fugaz de tus deseos.

Soñaba que no era sueño, deseo correspondido, macerado sin prisas, servido entre galas, duradero, inagotable. Juntos sin reloj ni calendario, sin puntos medios ni viajes de partida y retorno.

Y mientras soñaba, tú presente, y yo merecedora de tan grato privilegio, protagonista de tus deseos, fugaz de mi existencia.

Soñaba que no era sueño, sino amor y unión, pero desperté y llegué a la triste conclusión: todavía es martes, ¡Oh! No, todo ha sido sueño, sueño confirmado de tu presencia añorada, de nuestra real ausencia.


NIEVES JUAN GALIPIENSO.
21/12/2010.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

NUEVO ESPACIO: ¿Y TÚ QUÉ LEES?


Por fin acabé Comer, Rezar, Amar, como os adelanté ha sido un libro que ha pasado sin pena ni gloria por mi vida, tengo que reconocer que ha mejorado conforme avanzaba, pero que al final será un libro más en la colección de los leidos, pero sin dejar huellas.

3ºLibro: Bueno he comenzado un libro que pinta muy bien. "La ciencia y la vida" de Jose Luis Sampedro y Valentín Fuster, dos monstruos como seres humanos, ante todo, y como mejores profesionales de las letras, economía y medicina. Que puedo deciros, escuché a Valentín Fuster en una entrevista sobre su colaboración en otro libro con Marcos Rojas, máximo exponente actual de la sicologia en España y Estados Unidos. Ya ese libro me pareció muy interesante, y me dije, debo leer a este hombre. Así que un buen día de visita en el Fnac cayó en mis manos "La ciencia y la vida" y me lo compré sin dudarlo. De Sampedro había leido "La sonrisa etrusca" y conocía algo su trayectoria, fascinandome su facilidad de expresión y elegancia cualidades que no suelen darse, por desgracia en un economista actual, a mi humilde opinión. Ya que ahora la especialización es tanta que se desconocen y no se cultivan otros aspectos fuera de su rama.
Deciros que llevo 46 páginas y es un libro fascinante, instructivo y sobre todo capta la atención del lector tratando temas tan básicos como la vida, la salud, los estilos de vida, los problemas y sus secuelas emocionales. Estos dos maestros reunidos entablan una amena conversación capaz de integrar a cualquiera que lo lea. Interesante, didactico y especial. Me encanta. Seguiré hablando de él conforme avance, pero promete y mucho.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

NUEVO ESPACIO: ¿Y TÚ QUÉ LEES?

No sé si el ver la película Julia & Julie me ha influenciado, pero necesito darle vida a este, mi rincón, y para ello me apetece compartir, con todos los valientes que en algún momento cometen la locura de seguirme, qué opino sobre los libros que consigo leer. Así como, me encantaría, conocer vuestras opiniones y sugerencias sobre lo que habitualmente leeis, libros, artículos, revistas, etc. Podría ser interesante y divertido, gente opinando sobre libros, dando ideas a otros sobre qué leer proximamente. Incluso podría ser una forma de encontrar lectores afines.

Bueno sin más rollo, voy a comenzar este espacio hablando de 2 libros. Uno me lo leí hace unos meses y el otro estoy a punto de acabarlo.

"PAULA" de Isabel Allende.
Ha sido una grata experiencia, si ya quedé fascinada con su primera novela "La casa de los espiritus", esta me ha confirmado porque un día decidí tenerla como favorita, dentro de mi listado personal de escritores con encanto. Paula, para mí ha sido más que el relatar una larga y pesada enfermedad, a pesar de la tristeza y del tema condenado a un final nada peliculero y si muy real, esta novela recrea muchos y variados momentos de importancia de la sociedad chilena. De forma amena y embelesadora Isabel consigue dar clases de historia chilena haciéndote participe como un ciudadano más, aunque tu origen sea diverso.
Además juega con el tiempo, y deja conocer sus inicios como escritora, parte que me fascina y me infunde ánimo, ya que todavía estoy a tiempo de publicar mi primer libro a los 40 como hizo ella, que bien, no llego tarde a esto.
Una mezcla de familiaridad, obstáculos, ideales y proyectos se agolpan en esta novela, mostrando quién es Isabel y algo de lo que en la vida, su vida, le ha tocado lidiar. Fuerza, lucha, arrojo y valentía cubiertos de esperanza y azar describen varios años y situaciones de su existencia.
"Paula" ha sido uno de los mejores libros que leido este año 2010. Tanto por su contenido como por su forma. Isabel tiene ese don de relatar desde el encanto cualquier situación. Con un lenguaje claro pero altamente bello describe con agilidad los diversos escenarios que recorre la novela. Logrando que el lector se identifique con cada uno de ellos, y se sienta uno más de los personajes.
Leer a Isabel Allende y no sentirte como parte de su familia es casi imposible, al menos para mí.
Por ello recomiendo este libro, porque la enfermedad es uno de los temas, pero no el único, ni principal. Porque se disfruta con él de la belleza del lenguaje, se aprende de la experiencia de otras personas, en este caso de sus personajes, y se siente, sin ñoñerias ni sensiblería.

2º Libro: "COMER, REZAR, AMAR" de Elizabeth Gilbert. Todavía no lo he terminado y a falta de 48 páginas y sin haber visto la película del mismo, opino que es un libro que comenzó decepcionándome. Creo que saber que ha vendido más de 7 millones de copias y que ha sido llevado al cine, me sugestionó y esperaba mucho más de él. El libro tiene 3 partes, Comer en Italia, me pareció un rollo total, con lo mucho que da de si el entorno de dicho país. Lenguaje pobre, expresiones simples y una temática sosa.La segunda parte Rezar en India comenzó a gustarme algo más, el tema parecía algo más profundo, y el lector, en este caso yo, comenzaba a descubir ritos indios curiosos, aspectos de su cultura y religión interesantes de la mano de sus personajes. Ahora estoy a punto de finalizar la tercera parte Amar en Indonesia, y mi opinión va mejorando. En estos capítulos se nos acerca a Bali, a sus costumbres y su gente, y se dejan ver otra serie de valores, dudas y cuestiones en el personaje de Lizz. Por ahora puedo decir que este libro no es para echar cohetes, y que si logras pasar las 120 páginas iniciales sabrás que no has malgastado tu tiempo. Cuando lo acabe diré algo más.

¿Y tú qué lees?

CELEBRANDO.

28 de noviembre de 2010, hoy es un día especial, mi gran amigo y mejor escritor Robert Fornes acaba de darme la mejor noticia literaria que podía escuchar a primera hora de la mañana, de esta mañana gris y lenta, transformada en una gran película con final feliz. Ha ganado el primer premio del I Certamen de relato breve de la calle de los libros con su trabajo "Números". Entrevistado y galardonado, Robert continua su andadura literaria, deleitándonos con su ingenio y originalidad debordados. Este triunfo es también de todos aquellos que nos sentimos próximos a él, tanto por adorar este pasatiempo de escribir y crear vida, como por sentirlo presente en nuestras vidas. Así amigos, colegas, familiares y lectores nos unimos en esta buena noticia para celebrarlo.
Robert sigue escribiendo, sé que llegarás aún más lejos.

PRESENTACIÓN.

Tengo el inmenso placer de comunicaros la próxima presentación del Cómic: "Me llamo barro". El hall del precioso y coqueto teatro Wagner acogerá dicho evento el viernes 10 de diciembre a las 20.30h.en Aspe. De manos de Manuel Benitez conoceremos todos los presentes este trabajo y a sus autores. Pedro F Navarro narra con un estilo personal e ingenioso gran parte de la vida de Miguel Hernández, ilustrado con las bellas imagenes de Miguel Ángel Diez. Proyecto de ambos, que ya ha visto la luz gracias a la editorial Ponent, que apuesta por estos autores aspenses, jóvenes y talentosos. Ya saben, si buscan un regalo original y diferente, escojan este libro, les encantará.

domingo, 28 de noviembre de 2010

TRANSPARENTE ANTIFAZ.


Digo lo que pienso sin excusas ni remilgos, vestida de franqueza me paseo por la antesala de cada audiencia. No preciso coartadas ni testigos, soy clara, concisa y pura. Sin dobleces ni tapujos.

Mal querida por algunos, anhelada por los estafados sin sentido. Apología para muchos, utopía para cobardes. ¿Sinceramente, quién es sincero? En este carnaval de la vida, yo, me presenté desnuda, llena de autenticidad y sin antifaz, por supuesto nadie quiso bailar conmigo.

Sobre mis hombros cayó un tul amarillo, complemento, que gustosamente se apresuró a colocarme la Diplomacia. Unas gafas oscuras y guantes negros fueron cedidos por la tímida Vergüenza. Medias tupidas y una gran capa me rodeó, para no escandalizar a don Pudor. Y ahí estaba yo, cubierta de todo para agradar a todos. Desprovista de mí misma para no incomodar a nadie.

Comprendí el mensaje y salí corriendo, poco pintaba, yo, en aquella fiesta. Atravesé el bosque y tras mi paso la tierra pisada se cubría de colores diversos. Desnuda regresé a dónde no precisaba ropaje.

Todavía me quedan algunos amigos, que de vez en cuando, me visitan, juntos disfrutamos, no precisamos lujos ni apariencias. Claridad, Verdad y Franqueza se sientan a nuestra mesa, y entonces todos, nos sentimos como en casa. Comienza la fiesta, la auténtica fiesta.

NIEVES JUAN GALIPIENSO.
28/11/2010.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

DE CHACHARA.



- Me pido un maserati.-

- Y yo un mes en Laos y Vietnam, por pedir que no sea.-

- ¿Y tú que deseas?-

- Yo prefiero otras cosas.-

- A ver cuenta, mujer, ¿qué desearías, si pudieras tener cualquier cosa, qué elegirías?-

- No sé algo menos material y más beneficioso para todos, no sólo para mí.-

- Mírala, ahora seguro que pide la paz mundial o que cese el hambre y la violencia en el mundo, espabila chica, que no estamos en un certamen de belleza, jajajajaj. Es tu conciencia la que habla en realidad.-

- ¿Pero nosotras tenemos de eso?-

- Ah no sé, se lo escuché el otro día a nuestra ama.-

- No tenéis ni idea de lo que realmente es importante, pobres ignorantes, creéis que la acumulación de objetos caros os saciará. Que viajar sin control y a todo lujo calmará vuestra sed. Despertad de una vez, abrir los ojos, ¿desde cuándo a las ganas se las pueden aplacar, o eliminar? –

- ¡Hombre, pasión!, qué vas a decir tú, adicta al desenfreno y la lujuria. Seguro que tus deseos pasan por la entrepierna y el escote, se relajan en las nalgas y reposan entre cojines de raso y complementos de negligé.-

- ¡Ay que simples sois!, siempre vais a lo fácil, no sólo el sexo me estimula o motiva. Soy mucho más. Aficiones, logros, superaciones, caprichos y delicias culinarias pueden volverme loca y hacerme despegar. Muevo corazones, transporto deseos, provoco encuentros, entusiasmo, convenzo y hasta animo o motivo a todos los que me prueban. Soy una energía extra capaz de mover montañas, esquivar obstáculos y coronar cumbres aparentemente imposibles.-

- Ahora dirás que no deseas amor.-

- Claro que deseo amor y sexo y placer, e incluso a vosotras las ganas, para que haya pasión debe haberlo. Iniciar proyectos con afán y arrojo. Desarrollar una relación sentimental teniéndome como ingrediente. Levantarse cada mañana para trabajar en algo que atraiga. Ilusionarse con un objetivo y esforzarse por lograrlo, para todo eso se necesita pasión, soy imprescindible si alguien quiere vivir sintiéndose vivo.-

- Venga pasión ahora no te las des de profunda, eres caprichosa y voluble como nosotras además de insaciable y adicta. Todo eso que comentas te hace quedar muy bien, pero quién no te conozca que te compre. Nosotras somos viejas compañeras, así que no nos vengas con esas. Te guste más o menos todas formamos parte del DESEO. Y aunque te pese es de él de quién estamos hablando y no de ti. Tal vez no te hayas enterado.¡Ay pasión que tanto placer te ha nublado la razón!-

NIEVES JUAN GALIPIENSO.
24/11/2010.

martes, 23 de noviembre de 2010

NÚMEROS ROJOS.



Saco la cuenta, y me faltan dedos para calcular las lágrimas y el tiempo sin tu presencia. Aposté fuerte y no siempre gané. Robé horas de sueño, de ocio, de ilusión, creyendo que aseguraba mi eternidad, mi puesto de trabajo, mi economía y tu amistad.

Doblé la apuesta para recoger más, para multiplicar mis activos y triplicar tu cariño, y tan sólo recogí deudas y ausencia, te extraño tanto, que una idea atormenta sin freno ni descanso todo mi ser, ¿qué puedo hacer para recuperar, para recuperarte, volver a arriesgar? ¿Jugar sin medida lo único que me queda, estos minutos acumulados de vida?

Me siento derrotado, destronado de mi propio reino lleno de cosas inútiles, carente de lo auténtico. Tiempo, oportunidades, sentimientos, poder, posición y personas han ido a la quiebra, en bancarrota, mi balance vital muestra de forma cuantitativa esta pérdida generalizada.

Deseaba ganar, invertí para triunfar, para conquistar, y perdí amigos, familiares, coches, casas, dinero y hasta nuestro hogar. Te perdí, antes que nada, y después que todo, anhelo recuperarte.

Tal vez me alisté en el equipo equivocado, tal vez erré en el método de entrenamiento, o fueron las formas las que no consiguieron el resultado deseado y esperado. La pérdida ha encontrado mi vida de paso y ha decidido hospedarse en ella por algún tiempo. Que se pierda esta mala racha, que se pierdan y se consuman estos alientos que me separan de ti. Que desaparezca la distancia y se pierda tu ausencia. Que se pierda por un agujero tanta desdicha cuando nos encontremos.

¡Pérdida, piérdete ya!


NIEVES JUAN GALIPIENSO.
23/11/2010.

martes, 9 de noviembre de 2010

OTRO CONTINENTE



OTRO CONTINENTE…

Es curioso como se precisa perderse para encontrarse, parece una contradicción, pero ha sido lo más revelador de mi vida. Soy Felipe Hermoso, el hermoso, según mis compañeros de clase, menudo cachondeito se trían conmigo todos esos años de acné, hormonas descontroladas y pocas ganas de estudiar. Y esta es mi historia, espero no aburrirles. No me pregunten por qué lo hago, a mí esto de escribir nunca se me ha dado bien, ni me ha interesado lo más mínimo, pero hoy después de todo lo vivido creo que plasmarlo podría ayudarme para cuando las dudas me asalten y la incertidumbre acampe a sus anchas, tal vez evite más equívocos futuros. Y haya aprendido algo.

Tengo cuarenta años, sin esposa ni hijos, socorrista de profesión e instructor de disciplinas deportivas varias, francamente no sé cómo llegué a esto. Siempre tuve muy claro, qué no quería llegar a ser. Pasar mis días encerrado en una oficina, en un banco o frente a una ventanilla no estaba en mis planes. Siempre se me ha dado bien el contacto con el público la relación directa, y tengo labia suficiente como para mover montañas. Simpático, afable y con cierta paciencia podría haber sido comercial o visitador médico, pero eso entrañaba llevar traje y corbata todos los días y preferí pantalón corto, camiseta, gorra y bañador, así fue como un buen día superé las pruebas del ayuntamiento para las escuelas deportivas, más tarde completé cursos, y amplié horizontes. Impartiendo natación para recién nacidos, ejercicios en el agua para embarazadas, clases de pádel, balonmano, fútbol, etc.

Con paciencia y mucho tiempo conseguí diseñar mi hogar, un primer piso pequeño y acogedor, despejado de muebles y accesorios innecesarios y con algún que otro capricho caro y prescindible. Mi perra Santana, una pastor alemán algo mayor, refunfuñona y latosa nada amiga de cualquier otro ser femenino en casa, mi hermana y mi madre son una excepción a ese sentimiento celoso y posesivo, configuraban mi entorno cercano. Por él han pasado siempre de forma esporádica y temporal diferentes mujeres.

Mi vida sentimental ha sido una larga pesadilla con sus capítulos felices y románticos capaces de nublar el desarrollo desastroso de cada inicio. Dicen de mí que soy un hombre enamoradizo, que no suelo ver los problemas y que me aventuro en travesías irregulares y altamente dificultosas, compito conmigo mismo en todo momento, y creo que relaciones condenadas al fracaso para una mayoría de sensatos, representan para mí todo un reto, al cual me entrego con la ilusa esperanza de lograr vencer cada obstáculo, pregonándome único líder y máximo exponente del amor, paladín y abanderado de tan noble y alta gesta.

He violado principios, defendido lo indefendible, he pasado de los buenos consejos de mi familia y yo solito casi he estado a punto de producirle dos infartos a mi pobre madre por mis decisiones y arrebatos. A estas alturas la mujer está curada de espanto y sería capaz de creerse cualquier cosa de mi, de seguir amándome y apoyándome aunque no compartiera lo más mínimo mis decisiones. Tengo que decir que irme de casa me costó bastante, y sé que con ello me hago un flaco favor. Menuda imagen me estoy creando, pero prometí ser sincero, y esto es lo que hay. Además de poco serviría engañarme o engañarles, por mucha palabrería que empleara los hechos saltan a la vista, y esos ya no pueden modificarse.

Tuve un par de novias serias, con las que no llegó a cuajar, y no me pregunten la razón. Pasé algún tiempo con rollos sin importancia, aunque siempre después del primer beso pensara que esa era la mujer de mi vida. Tirado al ruedo me atreví con alguna separada, divorciada, y hasta una soltera con hijo, toqué fondo con una casada en fase de experimentar cosas nuevas que le aportaran el valor suficiente para dar el paso. Y vaya si lo dio, pero de camino a los brazos de su maridito. Todo esto no me bastó, parecía que algo fallaba, pero yo seguía en mis trece, tenía que seguir intentándolo aún con más entusiasmo y energía. En medio de todos esos desengaños amorosos faltaba un reto más, rizar el rizo otro bucle más: la distancia, ¿cómo sería una relación amorosa a distancia con final feliz para ambos? Así llegó a mi vida Mónica, a través de un chat, al que entré por equivocación. Argentina de cuarenta y dos años, sin hijos, pero con un anterior matrimonio, del cual ya iba para cinco años zanjado, funcionaria y bien situada, para como se está allí.

Hicimos del messenger, los correos y el móvil nuestro pasaporte para estar en contacto, horas de conversación iban dibujando un cuadro lleno de posibilidades. El tiempo iba pasando y con él la distancia se llevaba peor, hubo que poner remedio a esto, y llegaron los primeros encuentros. Argentina, que no está a la vuelta de la esquina de Denia me acogió en aquellas vacaciones de agosto. Mónica me dio hospedaje en su casa y otras muchas cosas. Y todo pareció salir bien, por fin. Aquella relación era una locura a los ojos de cualquiera, pero para nosotros dos era lo más sensato que habíamos vivido desde hacía mucho tiempo.

Mónica pasó también puentes y vacaciones en España y aunque nunca se presionó, siempre quedaba impregnada en el aire la idea de que ella se trasladara a nuestro país, más que nada porque la situación económica era mucho más favorable aquí, y tendría menos problema encontrar trabajo ella en Denia, que yo en Argentina.
Esta relación tuvo sus tiempos de espera, sus reconciliaciones efusivas y esclarecedoras y su silencio, ese que terminó por hablar y confesar la verdad.

Mónica nunca se instalaría en España, y más esfuerzo por mi parte yendo y viniendo a otro continente no tenía ningún sentido. Necesité tiempo, mucho, pero al final la sensatez y la realidad se impusieron, y este Felipe, el hermoso, o sea yo, lloré mis penas en casa, acudí a mis amigos y familia, y fui paseando mi desgracia con la cabeza alta. Pensando: - esta vez no ha salido, pero había que intentarlo-.

Mi familia respiró algo más tranquila, parecía que su niñito no cruzaría el charco abandonando su trabajo seguro en su ciudad y a su madre y hermana. Sería sólo cuestión de tiempo que su corazón sanara, se recuperaría como tantas otras veces había hecho. Aunque desconocían cuánto duraría la tregua de paz y sensatez.

Celebraciones y acontecimientos diversos se sucedieron, turnos de trabajo, salidas con amigos, y una tarde sin más propósito, que ver el fútbol, auguró todo un futuro prometedor. Carmen acudía puntual a su cita, raro en ella, pero la ocasión merecía la pena. A las 19.00h jugaba la selección española y necesitaba todo su apoyo. Con bandera, camiseta y pinturas en la cara Carmen y yo pasamos las horas frente a aquella pantalla gigante, gritando cada gol, maldiciendo cada patada no pitada y celebrando, una tras otra, las victorias.

Perdón no he dicho quién es Carmen, treinta y dos años, amiga de casi toda la vida, amante del deporte y las letras, alegre, festivalera, con sentido del humor e ideas profundas. Esa chica que hace unos años vino a llorar sobre mi hombro su penosa relación y peor final. Esa mujer que dos meses más tarde volvía a intentarlo con su antiguo novio, olvidando todo lo pasado, y lo contado entre lágrima y lágrima.

Carmen vive en mi ciudad a algo más de un kilómetro de distancia, y aunque para dar el uno con la otra hemos tenido que recorrer otros continentes, ahora sé, sabemos que iniciamos esto, nuestra relación desde el conocimiento mutuo, no ha sido un arrebato, ni una extraña atracción. El alcohol o las prisas no han tenido nada que ver. Las oportunidades, el tiempo compartido, los viajes realizados, las aficiones en común practicadas, el diálogo, y el bagaje que a cada uno le ha otorgado su experiencia, hace que hoy estos dos amigos se miren con otros ojos, y tímidamente y algo, aún, en secreto decidan ser pareja e intentarlo.

Estuve a punto de irme, de instalarme en Argentina, por una mujer, por lo que pensé y sentí como mi historia de amor. Tuve que perderme en tantos intentos de relación para llegar a ver que estaba tan cerca de mí que mi sombra obstinada la tapaba a ella.

Carmen maduró, aprendió a estar sola, a no tener pareja y comprobar que se puede sobrevivir. Aclaró qué quería en su vida y qué no, y tras varios intentos frustrados y tiempo en soledad, la calma se instauró trayéndole consigo a este tipo hermoso, aunque sea de corazón. O sea yo. Convencidos de que por qué no.

- Pero bueno, ya está bien, déjame hablar a mí, ya me toca. Pues bien, yo soy Carmen, comencé esta relación con miedo, no quería pifiarla de nuevo. De fracasos iba sobrada, y perder la buena amistad cultivada durante tantos años me amilanaba. No puedo deciros qué pasó, ni cuándo fue el momento justo en que todo cambió. Fue un sentimiento, gestó en nosotros y poco a poco se desarrolló. Nada que ver con las veces anteriores.

A mis veintidós años comencé una relación larga y tortuosa, representábamos la pareja perfecta, dos jóvenes, guapos y apuestos. Ambos de buena familia y con convicciones religiosas, la de él mucho más, todo hay que decirlo. Nos conocíamos de siempre, y aunque me sacaba algunos años y bastantes centímetros, nuestras pandillas comenzaron a salir juntas, en ellas también estaba Felipe, pero no sé por qué no me fijé en él, bueno tampoco le dimos tiempo, Gerardo, mi ex, se abalanzó sobre mí a las pocas semanas, y yo con mi mente llena de pájaros vi a Cupido por todas partes.
Me embarqué en una relación formal, en un noviazgo, que poco tenía que ver conmigo. Mis gustos, mi estilo, mi forma de encajar, o afrontar algo se vieron nublados, y en unos años me convertí en una desconocida, y aburrida, era un sosón total.

En la vida ocurren cosas, situaciones que te hacen despertar, y aunque el sueño de esta bella durmiente era profundo, los años dieron con el altavoz necesario para hacerme oír el mensaje. Desperté de mi letargo e intenté recuperar el tiempo perdido. No fue posible, mi príncipe no aceptó nada bien el ir perdiendo territorios, su corona cada vez brillaba menos y después de cinco años y muchas idas y venidas decidimos dejarlo. Bueno eso también lo decidí yo. Porque Gerardo seguía convencido de lo nuestro, de que teníamos un presente medianamente bueno y nos albergaba un gran futuro.

Con una casa en común, como último paso dado para salvar lo nuestro, acudimos al notario, para deshacer aquel embrollo inmobiliario, intenté ser su amiga, de verás que lo intenté, pero para él no existía término medio. Nuestras familias se distanciaron, ellos también sufrieron las consecuencias de tanta equivocación. Sola, perdida y, francamente sin fuerzas, me debatía entre tomar, de una vez por todas, las riendas de mi vida o abandonarme al caprichoso destino, a esa noria de sentimientos que a su antojo elegía el vagón y la altura.

Me costó reaccionar, creo que mis clases de literatura y tenis me recondujeron, devolviéndome parte de aquella identidad perdida. Las salidas y el compartir con mis amistades se sucedían, atravesé varios desiertos de fe, dediqué tiempo a otros en países lejanos. Conocí a gente nueva, y alguna que otra aventura llamó a mi puerta. Nada que realmente mereciera la pena, o dejara huella.
Los años pasaron, y con ellos aumentaba esa terrible y aniquiladora cuestión: ¿va a ser siempre así mi vida?, ¿no merezco el amor, no debo ser amada?, ¿no hay un hombre acorde a mí?, ¿nunca seré madre? Creo que muchas sabéis de todo esto. Y en algún momento de vuestra existencia habéis probado estas hieles.

Las preguntas siguieron mucho tiempo sin respuesta, o tal vez con una negativa autoimpuesta, pero como tantas otras cosas, se esfumó, esa angustia personal desapareció, la calma la barrió e inundó todos y cada uno de mis rinconcitos de esperanza y serenidad, tal vez no encontrara al hombre de mi vida, ni fuera madre, es posible que no obtuviera el amor de una pareja y que los hombres que llamaban mi atención tan sólo me ofrecieran su indiferencia, pero eso no me hacía invisible. Carmen seguía respirando, enseñando, viviendo y gozando de todo aquello que se me permitía.

Había parado la noria, ya era hora, había conseguido apearme de ella sana y salva. Y decidí recorrer mi andadura en otros medios más estables y lentos. Y así sin saber cómo ni por qué aquella tarde que jugaba España quedé con Felipe. Unimos fuerzas y deseos y gracias a nosotros, seamos sinceros, la selección ganó, se clasificó y recogió su merecida copa, ¿cómo no? en presencia este par de locos, que subieron su apuesta, primero acudiendo a Madrid para recibirlos y después doblándola para ganar u obtener lo que ambos siempre habían anhelado, un amor de verdad. De los que prima la amistad, la relación y la confianza.
Hoy, Felipe y yo dimos el paso, de seguir caminando juntos, ¿a ver hasta dónde llegamos?-

- Estamos comenzando y sé que nos llegarán tiempos difíciles, espero, antes de cometer alguna locura, sacar estos papeles, y leer, retomar mi norte, ese que me llevó a un kilómetro de mi hogar hace un tiempo. Espero que me sirvan como guía, y esta brújula de sentimientos y recuerdos me acerque, más y más a ti, Carmen, disipando mis dudas.-

- Y yo espero luchar por lo que quiero, sin conformarme con sucedáneos, sin importar el camino o el ritmo que imponga esta sociedad. Sino el que yo desee y sienta como necesario. Cueste lo que cueste, tarde lo que tarde. ¿Me das tu mano, Felipe?-

NIEVES JUAN GALIPIENSO.
12/10/2010.

TERCIOPELO AZUL



Entre tutús rosas y nubes de algodón, vestida de mujer no tengo sexo, ni religión. Estoy en el aire como una brisa fresca y refrescante que regenera cada día de tu vida. En tus palabras y en tus obras, salpicadas de detalles, piropos y cariño.

Voy y vengo paseando por tu alma, recogiendo lo que siembras, pintando la realidad y moldeando la adversidad. Mi mano está tendida, unos la cogen, me abrazan y hasta bailan al compás dulzón del amor más incondicional. Otros se ríen o me detestan, huyen de mí despavoridos, por miedo a no dar la talla.

Bebés, niños, ancianos, adolescentes, enamorados, hijos, padres y hermanos, para todos mi puerta está abierta y cada vez son más los que la han cruzado. No tengas miedo a recorrer este laberinto, correr no es de cobardes ni amar de perdedores.

Besos, caricias, mimos y abrazos se derriten ante mí, quien me prueba repite, se nutre, se sacia sin empacho. Multiplica y reproduce este jardín, transplanta, injerta mi sabia en cada una de tus obras.

Sabores, colores y olores refrescan tu memoria y hace que me tengas en cuenta. Así soy yo como una caricia eterna, que abrigo y acomodo, cobijo y trasformo. Tiernamente tierna, me despojo de rencillas, intereses y obsesión. Y así, desnuda, me muestro ante ti, La Ternura, no preciso mayor presentación.

NIEVES JUAN GALIPIENSO.
8/11/2010.

jueves, 4 de noviembre de 2010

EN CAMA DE 1.50 ...


Agotado, a punto de desfallecer, busco un colchón mullido, que me acune, una mecedora, que me acaricie y consiga con su vaivén el mismo efecto que una nana.

¡Mi reino, por un poco de silencio!, sería capaz de dar lo que me pidieran por mantener el móvil desconectado, el despertador en reposo y esa oscuridad constante, proclamándose vencedora frente a los rayos de sol que intentan colarse por cada rendija.

Necesito descansar, dormir eternamente como bello durmiente, pero por favor, que ninguna activa y dinámica princesa venga a despertarme, aunque eso me prive de sus dulces besos.

Paz, sosiego, que se pare el mundo en esta cama, que aquí yo me quedo. Sé que resulto cansino e incluso contagioso, en ocasiones me canso hasta de mí mismo, cansancio, fatal enemigo, si te poseo estás perdido.

NIEVES JUAN GALIPIENSO.
4/11/2010.